La compañía aérea Ryanair avanza en sus planes para desarrollar en Sevilla un centro integral de reparación de motores aeronáuticos, un proyecto industrial valorado en aproximadamente 500 millones de euros que podría convertirse en una de las mayores inversiones del sector en Andalucía en los próximos años. La infraestructura se sumaría al hangar de mantenimiento pesado que la empresa opera desde 2019 en el Aeropuerto de Sevilla-San Pablo.
Sin embargo, la nueva instalación no se ubicaría en el entorno aeroportuario, sino en terrenos de la zona industrial del puerto, donde la compañía busca una parcela de unas cinco hectáreas. El objetivo es crear una infraestructura propia dentro de su división de mantenimiento, reduciendo la dependencia de proveedores externos para la revisión de motores de su flota.
Sevilla gana peso en la estrategia industrial de la aerolínea
La capital andaluza se ha consolidado en los últimos años como un enclave relevante para el mantenimiento aeronáutico de la compañía, especialmente en las revisiones de mayor complejidad que requieren desmontar completamente los aviones para inspeccionar fuselaje e interiores. El nuevo proyecto se centraría específicamente en los motores de los modelos Boeing 737 y 737 MAX, los únicos que opera la aerolínea.
El hangar actual tiene capacidad para trabajar simultáneamente en cinco aeronaves y continúa ampliando servicios, pero el futuro centro tendría un enfoque distinto, más especializado en tareas mecánicas de alto nivel técnico relacionadas con motores. La empresa prevé construir dos instalaciones similares en Europa en un plazo aproximado de dos años: una en el este del continente y otra en el oeste. En este último caso, las opciones se reducen a España y Reino Unido, con Sevilla como principal candidata nacional.
Aunque la aerolínea evita confirmar decisiones definitivas por considerar el proyecto aún en fase temprana, el consejero andaluz de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, ha señalado que la iniciativa está «prácticamente hecha» tras dos años de trabajo institucional discreto. «Es una inversión muy grande de aproximadamente 500 millones de euros en un sector estratégico que es el aeronáutico», afirmó.
Posible ubicación en la Zona Franca del puerto
Las últimas evaluaciones apuntan a terrenos del polígono de Torrecuéllar, dentro del recinto de la Zona Franca portuaria, como el espacio que mejor encaja con las necesidades del proyecto. La parcela se sitúa al sur de compañías logísticas y junto a infraestructuras viarias clave para el transporte pesado, lo que facilitaría la operativa industrial. En el entorno también se proyectan iniciativas energéticas como una futura planta de amoniaco verde impulsada por Ignis.
Esta localización ha ganado terreno frente a otras áreas con tradición aeronáutica como Aerópolis o el parque logístico de Carmona, así como frente al propio aeropuerto. De hecho, fuentes del gestor aeroportuario Aena indican que la empresa no ha planteado formalmente instalar el centro en sus terrenos, pese a que existiría superficie disponible.
Impacto económico y cadena de suministro
El proyecto contempla la creación de unos 600 empleos cualificados y la puesta en marcha del centro en torno a 2029, coincidiendo con el crecimiento previsto de la flota hasta cerca de 800 aviones de pasillo único en el largo plazo. Solo en los próximos cinco años, la aerolínea recibirá alrededor de 300 nuevas unidades.
En paralelo, la compañía ha firmado un memorando de entendimiento con CFM International —empresa participada por Safran Aircraft Engines y GE Aerospace— para un acuerdo plurianual de suministro de materiales valorado en unos 800 millones de euros anuales. El contrato permitirá garantizar repuestos para los motores CFM LEAP-1B que equipan los nuevos aviones.
El consejero delegado de la aerolínea, Eddie Wilson, destacó la competitividad de la propuesta andaluza frente a otros territorios: «Hay varias ciudades que están pujando, pero Andalucía ha hecho una oferta muy competitiva». El directivo añadió que la compañía espera confirmar la ubicación definitiva a lo largo de este año.
Coordinación institucional para atraer la inversión
La administración autonómica y el Ayuntamiento hispalense trabajan de forma conjunta para agilizar permisos ambientales y administrativos, además de ofrecer incentivos dentro del marco normativo disponible. El objetivo es cumplir los plazos exigidos por la aerolínea y asegurar que la inversión se materialice en la ciudad.
De confirmarse definitivamente, el centro reforzaría el posicionamiento de Sevilla como polo aeronáutico del sur de Europa y consolidaría una actividad industrial de alto valor añadido vinculada al mantenimiento de aeronaves comerciales.
Foto: Corporate.ryanair.com