El centro de Sevilla incorporará en 2027 un nuevo activo hotelero de alto valor añadido gracias al proyecto que desarrolla Vibra Hotels en el histórico edificio La Unión y el Fénix, situado entre la Plaza Nueva y la Avenida de la Constitución. La compañía, que desembarca así por primera vez fuera de Baleares, ha iniciado las obras tras recibir en 2024 la licencia y las autorizaciones de Patrimonio Histórico, que fijaron condiciones específicas para preservar elementos singulares del inmueble.
Con cerca de siete mil metros cuadrados construidos y una ubicación estratégica a escasos metros de la Catedral y la Giralda, la operación se posiciona como una de las inversiones más relevantes en alojamiento urbano premium en Sevilla durante la próxima década. Desde la compañía destacan que el proyecto «nace con la voluntad de convertirse en un referente de hospitalidad, arte e identidad sevillana, combinando tradición y confort contemporáneo».
Un proyecto de reposicionamiento patrimonial
La intervención arquitectónica respeta componentes esenciales del edificio, como la estructura de hormigón del local orientado a Joaquín Guichot o la geometría curvada de la escalera suroeste. Estos elementos se integrarán en un diseño que busca equilibrar conservación, eficiencia constructiva y nuevas funcionalidades demandadas por el turismo de alto nivel.
El establecimiento contará con 113 habitaciones de diseño exclusivo, concebidas para poner en valor la artesanía sevillana mediante acabados y piezas decorativas inspiradas en técnicas tradicionales. «Queremos que cada estancia dialogue con la cultura local; que el edificio cuente su propia historia», afirman desde Vibra Hotels.
Experiencia, servicios y diferenciación
Entre las dotaciones destacarán un rooftop con piscina y vistas al casco histórico, un restaurante gourmet preparado para acoger eventos musicales, espacios de wellness y fitness, así como dos salas de conferencias orientadas a reuniones corporativas y encuentros culturales. La integración de servicios mixtos —ocio, gastronomía, eventos y bienestar— refuerza la competitividad del proyecto en un mercado urbano en plena evolución.
Un rasgo distintivo será la colaboración estable con artistas sevillanos, cuyas obras y procesos creativos estarán presentes tanto en las habitaciones como en las zonas comunes. Pintura contemporánea, artes textiles y técnicas tradicionales como el mantón bordado conformarán un recorrido visual diseñado para conectar al visitante con la identidad cultural de la ciudad.
Sostenibilidad y eficiencia como eje de la inversión
El proyecto incorpora desde su diseño criterios ambientales y de eficiencia que lo alinean con los estándares internacionales del sector. Vibra Hotels avanza que el edificio contará con tecnologías orientadas a la reducción del consumo energético, sistemas de climatización optimizados, gestión responsable de residuos y políticas firmes contra los plásticos de un solo uso. En la oferta gastronómica se priorizarán productos de proximidad, reforzando la economía local y disminuyendo la huella logística.
Según la compañía, «la sostenibilidad será un elemento estructural del modelo de gestión, tanto en la operación hotelera como en la experiencia del huésped». La estrategia responde a las exigencias de un turismo urbano cada vez más orientado a la responsabilidad ambiental y al consumo cultural.
Un nuevo activo para la ciudad y para el mercado inversor
La apertura, prevista para la Semana Santa de 2027, contribuirá a dinamizar el centro histórico con un activo capaz de atraer demanda internacional de gama alta y consolidar Sevilla como destino de inversión turística sostenible. La combinación de patrimonio protegido, diseño contemporáneo y criterios ESG sitúa este proyecto como un caso destacado de reposicionamiento urbano en el sur de Europa.
Foto: recreación del nuevo hotel (Vibra Hotels)


