La nueva etapa de Cobre Las Cruces arranca con un mensaje claro de arraigo territorial. Los nuevos dueños del complejo minero, liderados por el fondo internacional Resource Capital Funds (RCF), han confirmado que la compañía tendrá su sede social en Sevilla y operará como sociedad independiente, una decisión que consolida a la capital andaluza como centro neurálgico de uno de los proyectos industriales más relevantes del sur de Europa.
La operación, que contempla una inversión global cercana a los 800 millones de euros, fue trasladada al Gobierno andaluz en el primer encuentro institucional tras la compra de la mina a First Quantum Minerals por 161 millones de euros. En esa reunión, el socio y director técnico de RCF, Calum Semple, subrayó la voluntad del grupo de integrarse en el tejido económico local y apoyarse de forma prioritaria en proveedores de la zona, tanto en las fases de ingeniería como en la construcción y posterior explotación.
RCF, con sede en Estados Unidos, es uno de los grandes actores internacionales del capital riesgo especializado en minería. Desde su creación en 1998 ha respaldado más de 235 compañías en más de 55 países, participando en proyectos que abarcan más de 35 materias primas y con una amplia experiencia en llevar iniciativas desde sus primeras fases hasta su plena operación.
Una mina de referencia internacional
La hoja de ruta de los nuevos propietarios pasa por convertir Cobre Las Cruces en una operación minera de clase mundial. El objetivo es desarrollar un complejo de gran escala, altamente tecnificado y con elevados estándares de eficiencia y seguridad, incorporando innovación, automatización, energías renovables y una gestión avanzada de datos. Todo ello con una visión de largo plazo que combine rentabilidad económica con compromisos ambientales y sociales.
El proyecto cuenta ya con todas las autorizaciones administrativas necesarias para iniciar una nueva fase basada en una mina subterránea que alimentará una refinería polimetálica. Desde estas instalaciones se producirán cobre, zinc, plomo y plata, situando a Andalucía en una posición destacada dentro del mapa internacional del tratamiento de minerales.
No en vano, la iniciativa ha sido declarada estratégica por la Unión Europea en el ámbito de las materias primas críticas. Bruselas ha seleccionado siete proyectos en España con esta consideración, dos de ellos en Andalucía, y ha anunciado un plan de inversión de 22.500 millones de euros para reforzar infraestructuras mineras, industriales y de reciclaje, con el objetivo de asegurar el suministro y fortalecer la cadena de valor europea.
Apoyo institucional y ayudas públicas
Desde la Junta de Andalucía, el consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, trasladó a los responsables de RCF el respaldo del Gobierno autonómico a un sector minero moderno, seguro y respetuoso con el entorno. Este apoyo se materializa también en instrumentos financieros específicos para grandes proyectos industriales.
En el caso de Cobre Las Cruces, la Consejería ha autorizado una ayuda de 3,44 millones de euros a través de los Incentivos Complementarios, vinculada a una inversión inicial de casi 194 millones destinada a la construcción y puesta en marcha de una planta hidrometalúrgica polimetálica en Gerena, Salteras y Guillena. A ello se suman ayudas de la Agencia Andaluza de la Energía por valor de 14,5 millones para proyectos de eficiencia energética que movilizan más de 54 millones adicionales.
Con sede en Sevilla, respaldo institucional y una ambiciosa inversión por delante, la nueva Cobre Las Cruces se perfila como uno de los grandes proyectos industriales llamados a marcar la próxima década en Andalucía.
Foto: cobrelascruces.com