La batalla por el control de Deoleo, uno de los mayores grupos oleícolas del mundo, ha entrado en su fase decisiva. La italiana Coricelli habría puesto sobre la mesa una oferta de 500 millones de euros para hacerse con la compañía, superando así la propuesta de 460 millones planteada por la cooperativa andaluza Dcoop.
La diferencia económica coloca al grupo italiano en una posición favorable en una operación que trasciende la compraventa de una empresa. Deoleo es propietaria de algunas de las marcas más reconocibles del mercado internacional del aceite de oliva, entre ellas Carbonell, Koipe, Bertolli y Carapelli, por lo que su adquisición supondría un importante movimiento dentro de la industria agroalimentaria europea.
La oferta italiana llega de la mano de Farmers Elite Global, holding al que pertenece Coricelli, y cuenta, según la información publicada por elEconomista, con respaldo del Gobierno italiano. La posible intervención de las autoridades de ese país añade un componente estratégico a una pugna que enfrenta a dos modelos empresariales muy diferentes.
Una operación con dimensión política
El interés italiano por Deoleo no se limitaría a una cuestión financiera. El ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida, habría participado en las conversaciones destinadas a evitar que empresas del país se sumaran a una eventual alianza con Dcoop.
Uno de los movimientos que más perjudica a la cooperativa española es la salida de Bonifiche Ferraresi (BF), compañía italiana que había estudiado la posibilidad de colaborar con Dcoop para facilitar la adquisición.
La retirada de este potencial socio obliga ahora a la cooperativa andaluza a buscar alternativas para poder competir en la operación y, sobre todo, para afrontar las condiciones que puedan imponer las autoridades de competencia.
Este último punto es especialmente relevante. Una eventual compra por parte de Dcoop podría obligar a desprenderse posteriormente de determinadas marcas o activos para evitar problemas de concentración empresarial. La estrategia de Coricelli sería distinta: conservar el conjunto del negocio dentro de una misma estructura y mantener la actual cartera de enseñas internacionales.
El aceite de oliva, en el centro de la pugna
La operación pone de manifiesto el valor que han adquirido las grandes compañías de la industria oleícola. Deoleo no es únicamente un productor de aceite, sino un grupo con una importante cartera de marcas y presencia internacional, lo que convierte su control en un activo estratégico dentro de la cadena de valor del sector.
En España, la posibilidad de que el grupo pase a manos de capital extranjero ha generado preocupación entre organizaciones vinculadas al sector olivarero. Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía ha reclamado al Gobierno que analice la operación ante la posibilidad de que una empresa considerada relevante para la industria nacional termine bajo control extranjero.
La eventual aplicación del denominado «escudo antiopas» tampoco parece, por ahora, una cuestión sencilla. El aceite de oliva no está incluido entre las actividades consideradas sectores críticos y la estructura societaria planteada para la operación puede introducir además distintas consideraciones jurídicas sobre la capacidad de intervención del Ejecutivo español.
Dcoop mantiene la alternativa andaluza
Frente a la propuesta italiana, Dcoop representa la opción de mantener el control de Deoleo vinculado al capital agroalimentario español. La cooperativa andaluza ha planteado una oferta de 460 millones de euros y continúa trabajando en una fórmula que le permita completar la adquisición sin comprometer la estructura del negocio.
La operación tiene especial relevancia para Andalucía por el peso que tiene el olivar en la economía regional y por la dimensión de Dcoop dentro del sector agroalimentario. La entrada de la cooperativa en Deoleo supondría reforzar todavía más la presencia andaluza en una compañía con marcas reconocidas a escala mundial.
En el accionariado de Deoleo figuran actualmente fondos como CVC Capital Partners y Alchemy, que serán determinantes en el desenlace de la operación.
Por ahora, Coricelli parte con una ventaja económica de 40 millones de euros sobre la propuesta de Dcoop. La decisión final determinará si uno de los grandes grupos oleícolas españoles mantiene una vinculación con el capital agroalimentario andaluz o pasa a estar bajo control italiano, en una operación cuyo valor supera ampliamente la dimensión de una simple transacción empresarial.
Foto: Xavier Von Erlach (Unsplash)