Andalucía quiere ganar velocidad en la construcción de vivienda y ha decidido ampliar una de sus principales herramientas para acelerar inversiones al ámbito residencial. Cuatro desarrollos de Sevilla y Cádiz, que suman 4.759 viviendas en sus primeras fases, han sido incorporados a la Unidad Aceleradora de Proyectos (UAP) de la Junta.
Se trata de la primera vez que esta vía administrativa se utiliza para grandes promociones residenciales. Hasta ahora, la UAP había concentrado buena parte de su actividad en proyectos industriales, energéticos, sanitarios o de infraestructuras.
El movimiento llega en un momento especialmente delicado para el mercado inmobiliario andaluz. El precio de la vivienda en venta alcanzó en julio los 2.925 euros por metro cuadrado, después de registrar un incremento interanual del 10,8 por ciento.
La finalidad de la UAP no es eliminar los procedimientos urbanísticos o ambientales que debe superar cualquier promoción, sino coordinar y acelerar su tramitación. La unidad permite identificar los permisos necesarios, coordinar a los organismos implicados y establecer un calendario para evitar que los expedientes queden paralizados durante largos periodos por la falta de coordinación entre administraciones.
Cuatro promociones entran en el nuevo circuito
El primer proyecto residencial incorporado a la UAP fue Albacerrado, en Tarifa, que contempla 514 viviendas. De ellas, 283 estarán destinadas a protección oficial. El proyecto se incorporó a la unidad en febrero y abrió el camino para aplicar este mecanismo a las grandes operaciones residenciales.
Posteriormente llegaron dos actuaciones de gran dimensión en Sevilla. Por un lado, Villanueva del Pítamo, en el sur de la capital, cuya primera fase incluye 1.764 viviendas. Por otro, Higuerón Norte, situado al norte de Sevilla, que incorpora a la UAP una primera fase de 1.926 viviendas.
El cuarto desarrollo es El Caracol-Las Tres Marías, en El Puerto de Santa María, con 555 viviendas.
En total, las cuatro actuaciones alcanzan las 4.759 viviendas que se benefician de este sistema de coordinación administrativa.
La incorporación a la UAP adquiere especial relevancia porque se produce en promociones que requieren la intervención de diferentes organismos y que, por su dimensión, pueden acumular numerosos trámites antes de llegar a la fase de construcción.
Sevilla concentra las mayores operaciones
Los dos proyectos sevillanos destacan por su escala. Villanueva del Pítamo contempla en su desarrollo completo 9.910 viviendas y reserva el 42 por ciento para vivienda protegida.
En el caso de Higuerón Norte, el proyecto global alcanza las 2.546 viviendas. La fase incluida en la Unidad Aceleradora de Proyectos suma 1.926, de las cuales 1.054 tendrán algún régimen de protección.
El desarrollo incorpora además espacios verdes y usos productivos, así como una planificación vinculada a futuras infraestructuras de transporte en su entorno.
La promoción de El Puerto de Santa María, con 555 viviendas, también reúne las condiciones establecidas por la normativa andaluza para acceder a esta vía preferente.
Una herramienta para desbloquear suelo
La incorporación de estas actuaciones a la UAP está respaldada por el Decreto-ley 1/2025 de medidas urgentes en materia de vivienda y por la nueva Ley de Vivienda de Andalucía.
La normativa permite incluir proyectos residenciales que contemplen al menos 250 viviendas protegidas y que prevean iniciar las obras en menos de cinco años. También contempla desarrollos de más de 500 viviendas que incorporen la correspondiente reserva de vivienda protegida y comprometan el inicio de al menos la mitad de las unidades dentro de ese periodo.
Además, los ayuntamientos implicados deben acordar la tramitación de urgencia de los procedimientos que sean de su competencia hasta que finalicen las obras y se produzca la adjudicación de las viviendas protegidas.
La intención es atacar uno de los principales problemas que afectan a la oferta residencial: el tiempo que transcurre entre la planificación de una promoción y el momento en que las viviendas pueden empezar a construirse.
La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha defendido la necesidad de «construir más viviendas y hacerlo más rápido», además de apostar por que la Administración pueda «acompañar, coordinar y agilizar» los proyectos.
La estrategia de la Junta plantea alcanzar al menos 20.000 viviendas protegidas en cinco años, en un contexto marcado por la escasez de oferta y el incremento de los precios.
La UAP ya ha movilizado más de 21.800 millones
Aunque su entrada en el sector residencial es reciente, la Unidad Aceleradora de Proyectos cuenta ya con una trayectoria de casi seis años.
Desde su puesta en funcionamiento, en septiembre de 2020, ha recibido 156 proyectos, con una inversión prevista de 21.851,51 millones de euros y una estimación de 64.685 puestos de trabajo asociados.
De ese total, 55 proyectos fueron incorporados después de ser declarados de interés estratégico, mientras que otros 101 llegaron mediante acuerdos de la Comisión General de Viceconsejeros.
Hasta ahora, la unidad ha completado la tramitación administrativa de 46 proyectos, correspondientes a inversiones por valor de 2.243 millones de euros y vinculados a 11.932 empleos.
Su función, según explica la propia Junta, no consiste en eliminar controles ni sustituir los procedimientos que corresponden a cada administración. El objetivo es ordenar el proceso: determinar qué autorizaciones necesita cada proyecto, qué organismos tienen que intervenir, establecer un calendario y comprobar que los plazos se cumplen.
La llegada de la vivienda a este mecanismo supone, por tanto, un cambio relevante en la política de suelo y promoción residencial de Andalucía. Con miles de viviendas ya incorporadas a esta vía, la capacidad de la UAP para reducir los tiempos administrativos se convierte ahora en un factor que puede resultar determinante para que grandes bolsas de suelo pasen de la planificación a las obras.
Foto: Marek Minor (Unsplash)