La parcela que ocupaba el Ibis Málaga Centro comienza una nueva etapa. Casi cuatro meses después del incendio que destruyó el establecimiento, las máquinas han entrado en funcionamiento para ejecutar la demolición del inmueble y preparar el terreno para la construcción de un nuevo hotel.
Los trabajos están siendo realizados por AGI, una empresa especializada en demoliciones con sede en Almería, que ya ha desplazado maquinaria y operarios hasta el entorno del edificio.
El derribo no será una intervención rápida. La previsión inicial apunta a un periodo de aproximadamente dos meses, aunque los plazos estarán condicionados por las características del inmueble y del propio emplazamiento. La limitada superficie de trabajo, la elección de los equipos y la retirada y posterior gestión de los materiales serán algunos de los principales factores que determinarán el ritmo de la actuación.
Antes de iniciar esta fase, los equipos de emergencia ya habían intervenido en el edificio para retirar elementos que podían desprenderse tras los daños provocados por el incendio.
Una nueva oportunidad para la parcela
La demolición no supone el final del uso hotelero de este enclave del centro de Málaga. El Ayuntamiento ya ha confirmado que la parcela volverá a acoger un establecimiento hotelero, aunque el nuevo proyecto introducirá cambios respecto al edificio desaparecido.
Una de las principales diferencias estará en el sistema constructivo. El futuro inmueble no contará con el forjado de madera que formaba parte de la estructura del antiguo Ibis, una modificación especialmente relevante después de que el fuego se propagara por el edificio con gran rapidez.
El nuevo hotel también tendrá una mayor dimensión. El proyecto urbanístico que ya se encontraba planteado antes del siniestro contemplaba ampliar la capacidad del establecimiento con 19 habitaciones adicionales y elevar en tres plantas los dos volúmenes que componían el edificio.
El anterior Ibis Málaga Centro disponía de 189 habitaciones dobles, con capacidad para 378 huéspedes, además de 47 plazas de aparcamiento. De ejecutarse las previsiones urbanísticas, el futuro establecimiento superaría esas cifras.
Un proyecto condicionado por el terreno
La reconstrucción tendrá además una dificultad añadida: las características del suelo sobre el que se encuentra la parcela.
El terreno ya condicionó en su momento las soluciones adoptadas para cimentar el edificio original, por lo que la nueva actuación deberá tener en cuenta las particularidades del emplazamiento tanto durante la demolición como en la futura fase de construcción.
El objetivo inmediato será dejar el solar en condiciones para avanzar posteriormente hacia el nuevo proyecto hotelero. La intervención abre así la puerta a una nueva inversión en un punto estratégico de Málaga, en un momento en el que el mercado hotelero de la ciudad continúa ampliando su oferta.
Trabajos en un punto estratégico del centro
La ubicación añade complejidad a la operación. El antiguo Ibis se encuentra junto a uno de los principales accesos al centro de Málaga, en el entorno del túnel situado bajo el pasillo de Guimbarda, que conecta la avenida de Fátima con la avenida de la Aurora.
La demolición tendrá que convivir, por tanto, con una zona de elevada intensidad de tráfico y actividad urbana. La planificación de los trabajos y la gestión de la maquinaria y los materiales serán claves para minimizar el impacto sobre el entorno.
Una vez concluido el derribo, la parcela quedará preparada para una segunda fase: la construcción de un hotel de mayor capacidad y con una configuración adaptada a las nuevas condiciones urbanísticas y constructivas.
Para Málaga, la operación supone recuperar para la actividad hotelera un emplazamiento céntrico que quedó inutilizado por el incendio y convertir una situación sobrevenida en el punto de partida de un nuevo proyecto inmobiliario.
Foto: Ibis (ibis.accor.com)