La economía andaluza ha cerrado el tercer trimestre de 2025 con un ritmo de crecimiento firme y sostenido, manteniéndose por encima de la media nacional. Según datos del Observatorio Económico de Andalucía, el PIB regional aumentó un 0,7 por ciento respecto al trimestre anterior y un tres por ciento interanual, dos décimas por encima del conjunto del país.
El informe subraya la resiliencia del tejido productivo andaluz, que continúa expandiéndose a pesar de un entorno internacional complejo. La fortaleza del mercado laboral y la inversión productiva se han convertido en los principales motores de esta evolución.
Empleo en máximos históricos
El empleo ha vuelto a ser un pilar del crecimiento. Andalucía alcanzó los 3,6 millones de ocupados, lo que supone un incremento del tres por ciento interanual y del dos por ciento trimestral, más del triple que la media nacional. Entre julio y septiembre se crearon 65.500 puestos de trabajo, y en el último año el aumento superó los 108.000 empleos.
Esta tendencia ha permitido reducir el desempleo interanual en un 2,9 por ciento, hasta las 650.900 personas, y ha fortalecido la estructura laboral, con un mayor peso del empleo indefinido y del trabajo autónomo.
La inversión, motor de dinamismo
La inversión productiva ha mostrado un comportamiento excepcional. La producción de bienes de equipo creció un 25 por ciento interanual en agosto, muy por encima del cinco por ciento nacional, reflejo de la confianza empresarial y del dinamismo industrial que caracteriza a la región.
El consumo privado ha mantenido también su papel impulsor: el comercio minorista aumentó un cinco por ciento interanual y las matriculaciones de turismos un 26 por ciento, ambos indicadores en niveles superiores a los del conjunto del país.
Comercio exterior y entorno económico
El sector exterior continúa adaptándose a la coyuntura internacional, marcada por una demanda europea más moderada. Aun así, la balanza comercial andaluza ha registrado una evolución favorable gracias al ajuste de las importaciones y a la mayor competitividad de las empresas exportadoras.
En el ámbito de los precios, la inflación se situó en 3,1 por ciento en septiembre, apenas una décima por encima de la media nacional, mientras que la subyacente se mantuvo estable en el 2,4 por ciento, lo que confirma un entorno de precios equilibrado.
Los salarios pactados en convenio avanzaron un tres por ciento, en línea con la evolución moderada del conjunto de España, favoreciendo un marco de estabilidad laboral y contención de costes.
Perspectivas positivas
De cara al cierre del ejercicio, el Observatorio prevé para Andalucía un crecimiento del 3,1 por ciento en 2025, impulsado por el consumo interno, la inversión privada y el turismo. Para 2026, las proyecciones apuntan a una expansión cercana al dos por ciento, lo que consolidaría a la comunidad como una de las regiones con mayor dinamismo económico del país.
El informe concluye que Andalucía mantiene un diferencial positivo respecto a la media nacional, con un modelo económico apoyado en la creación de empleo, la innovación y la confianza inversora, pilares que seguirán sosteniendo su crecimiento en los próximos años.
Foto: SAE


